¿Puedo comer plátano?

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El plátano es una fruta llena de vitaminas, es calórico, rico en agua y glúcidos. Con un aporte de 90 cal/100 g y 75 % de agua, y sin colesterol, el plátano es muy energético. Es ideal para los niños, los deportistas y quienes lleven un régimen.

Rico en minerales y oligo elementos, constituye una buena fuente de potasio, de calcio, de magnesio, de fósforo e hidratos de carbono. También contiene yodo y permite un buen funcionamiento de las glándulas tiroideas.

En cuanto a las vitaminas, el plátano contiene vitamina C, para la defensa del organismo contra las infecciones. También posee vitamina B1 que refuerza los músculos, vitamina B2, que protege el hígado y regenera la sangre, y la vitamina A, que ayuda al crecimiento y al sistema inmunitario de la piel.

¿A qué equivale un plátano?

Un plátano pequeño (75 grs.) equivale a (limpias y peladas):
• 100 grs. de ciruelas (2 unidades).
• 1 manzana pequeña (125 grs.).
• 1 naranja mediana (175 grs.).
• 1 pera mediana (150 grs.).
• 1 kiwi pequeño (125 grs.).

El plátano no engorda

Muy al contrario, por su riqueza en potasio ayuda a equilibrar el agua del cuerpo al contrarrestar el sodio y favorecer la eliminación de líquidos por lo que resulta una fruta muy adecuada para los que quieran eliminar peso, favoreciendo los regímenes de adelgazamiento. Por otra parte la eliminación de agua y sodio del cuerpo resulta esencial para el tratamiento de ciertas enfermedades, como la hipertensión, la gota, enfermedades reumáticas, etc. Además el potasio es un mineral que interviene en la regulación de los líquidos buen estado de los nervios, el corazón y de los músculos. Favorece, pues, la recuperación en estados de nerviosismo y depresión, previene los calambres musculares, fortalece los músculos, mejora la circulación, previniendo las embolias y aumenta el ritmo cardíaco en casos de debilidad cardíaca. Su riqueza en cinc puede aprovecharse para fortalecer el cabello, ayudando a prevenir la caída. Su contenido en pectina, que es más grande que el que posee la manzana, y fibra resulta muy interesante para el tratamiento del colesterol.

ALIMENTOS QUE CALMAN-LA ANSIEDAD A RAYA

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Es verdad que la comida alivia. Pero cuando las tensiones de la vida llevan a un ataque de ansiedad, no necesitamos que la comida que consumimos nos produzca más ansiedad.
El principal enemigo de la ansiedad es la sensación de hambre producida por llevar muchas horas sin probar bocado. Un desayuno ligero, almuerzo?? Nada de almuerzo, comida justa, una ensalada y merienda escasa, supone llegar a la cena con un hambre voraz (la glucemia o glucosa en sangre está baja) y con la necesidad de comer impulsivamente. Además apetecen alimentos energéticos como el chocolate. ¡Cuidado! Ha comenzado el círculo vicioso.

El estrecho vínculo entre la comida y las emociones es evidente. De hecho, la ansiedad tiene ciertas manifestaciones físicas en el organismo que podrían explicar la mayor necesidad de comer. Con la ansiedad, crecen los niveles de adrenalina. Dicho aumento reduce la capacidad para el autocontrol, lo que hace al individuo más susceptible de seguir comportamientos malsanos como fumar más o comer demasiado. La serotonina, un neurotransmisor cerebral relacionado con el ánimo, participa en el control del apetito. Los bajos niveles de la misma se relacionan con una mayor ansiedad por comer, sobre todo, dulces.

La ansiedad que les genera el estrés, la monotonía de una vida cotidiana, las frustraciones o hasta la propia gratificación de los logros alcanzados, lleva a muchas personas a comer para así calmar dicha sensación.

Solución: Nervios bien nutridos

Se deben ingerir alimentos ricos en magnesio, triptófano y vitamina B
Son varios los nutrientes que fortalecen los nervios y calman, en parte, la sensación de nerviosismo que acompaña a la ansiedad. Es por este motivo que conviene revisar con detenimiento la alimentación de cada uno, incluso cuando se plantean dietas hipocalóricas de corta duración. Asimismo, se debe comprobar si se ingieren alimentos ricos en magnesio, triptófano y vitaminas del grupo B, entre ellas la B6, la B1 y la B12.
Por sus propiedades relajantes, el magnesio mantiene a raya el ritmo cardiovascular, por lo que es un buen complemento dietético para calmar la ansiedad. A lo largo del día se consume suficiente magnesio cuando se tiene la costumbre de comer 4 ó 5 nueces o un puñado de frutos secos. Las legumbres, los alimentos integrales y las verduras de hoja como las acelgas o las espinacas, también concentran buena dosis de dicho mineral.
El aminoácido triptófano, componente de las proteínas, se transforma en serotonina mediante complejos ciclos metabólicos, lo que permite mantener sus niveles adecuados en el organismo (los bajos niveles de serotonina se asocian con un bajo estado de ánimo). Reservar las proteínas animales (carnes, pescados o huevos) para la cena garantiza el aporte diario de este aminoácido. Una fruta diaria rica en triptófano, como el plátano o la piña, es también un buen complemento.

La vitamina B6 participa en la síntesis de serotonina a partir del triptófano, así como en la formación de las vainas de mielina de las neuronas, necesaria para que estas células transmitan correctamente los mensajes. Su deficiencia causa nerviosismo y ansiedad. En la época de más nervios, acostumbrarse a tomar copos de avena con germen de trigo y levadura de cerveza durante el desayuno, o añadir estos complementos dietéticos a las ensaladas y zumos, es una manera eficaz de enriquecer la dieta en vitaminas del grupo B.

- Los carbohidratos complejos actúan como tranquilizantes al incrementar la cantidad de serotonina, neurotransmisor con propiedades relajantes, en el cerebro. Este plan de alimentación contiene muchas frutas y alimentos hechos con harina integral para aumentar su consumo de carbohidratos complejos.

- El Triptófano – un precursor de la serotonina – tiene un efecto tranquilizante. Este plan de alimentación incluye pavo y lácteos, que contienen triptófano.

- La cafeína puede provocarle nerviosismo o ansiedad. Esta dieta sustituye una taza de té de hierbas relajante, como la hierba de San Juan, tilo o manzanilla, por su café matutino.

- La deshidratación crónica -por más “light” que ésta sea- puede originar ansiedad. Es por ello que la dieta incluye grandes cantidades de agua, a menudo con agregados de lima o limón para lograr un efecto energizante.

Alimentos contra la ansiedad

1. OREJONES DE FRUTAS DESHIDRATADAS: Aportan, en promedio, 300 calorías por 100 gramos (aprox. 5 unidades), fibra, vitaminas y minerales. En general, los orejones de durazno, como son más consistentes, brindan mayor saciedad porque hay que masticarlos más, es importante, beber abundante cantidad de líquidos para lograr tal efecto.
Con una o dos unidades es suficiente, son ideales para llevar en la cartera y consumir en el trabajo.

2. YOGUR DE SOJA: Aportan 100 calorías por ración, contienen fibra.

3. BARRITAS DE CEREALES: Aportan, en promedio, 110 calorías y hay en el mercado diferentes variedades; con frutas deshidratadas, frutas secas y trocitos de chocolate. Se puede consumir 1 al día. Aportan fibra, proteínas, poca grasa, vitaminas y minerales. Brindan sensación de saciedad, se recomienda masticarlas bien.

4. FRUTAS FRESCAS: Cualquier fruta está permitida, se aconsejan sin embargo, aquellas de mayor consistencia como manzana, pera, o plátano no muy maduras. Aportan, en promedio, entre 60 y 140 calorías por unidad, agua, fibra, vitaminas y minerales. La masticación y el sabor dulce disminuyen la ansiedad.

5. CALDO O SOPA DE HORTALIZAS: Aportan muy pocas calorías. El líquido caliente brinda sensación de saciedad y, especialmente, la sopa de verduras (a diferencia del caldo solo), además aporta fibra. Se puede tomar en cualquier momento del día, en especial, antes del plato principal; ayuda a llegar con menos ansiedad.

Deliline, expertos en alimentación quiere lo mejor para ti.

Controla la ansiedad

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En ocasiones, debido a numerosos factores, nos vemos abrumados por la ansiedad. El ritmo de vida que llevamos, el exceso de preocupaciones, el estrés, o situaciones que nos asustan, pueden llevarnos a sufrir etapas de ansiedad, y en lugar de tratarla directamente, esperamos alejarla de nosotros con fórmulas nada efectivas. Una de las más comunes es la de comer para intentar combatir la ansiedad. Pensamos que el hecho de recurrir a la comida cuando nos sentimos mal es una vía de escape, y podemos sentir que nos alivia, pero no es así.

Cuando damos rienda suelta a los atracones durante los episodios de ansiedad, solemos olvidarnos de cómo nos sentiremos después, ya que en ese momento no pensamos en nada más que no sea librarnos del malestar que sentimos. Además de la culpabilidad que podemos llegar a sentir después, se unen las calorías consumidas durante ese momento, que se traducen en kilos de más.

Si este proceso nos ocurre a menudo, es probable que estemos aumentando de peso debido a los alimentos que consumimos en ese momento y a la rapidez en hacerlo, ya que comer compulsivamente recae directamente sobre nuestra silueta.

Por ello una de las medidas clave para evitar estos altibajos emocionales y físicos, es trabajar la relajación, ya que además de reducir la ansiedad y el estrés en nuestro organismo, nos proporcionará numerosos beneficios, y nos ayudará a equilibrar cuerpo y mente.

Los efectos que podemos obtener a nivel físico son:

  • Oxigenación celular, reducción de la tasa de colesterol, disminución de la presión arterial, mejora del sistema inmunológico y cardiorespiratorio, reducción de la tensión muscular, mejora de la actividad intestinal…

A nivel mental podemos observar que:

  • Mejora nuestra memoria y creatividad, así como la concentración. Nos sentimos más alegres y tranquilos, aumentando nuestra confianza y control sobre nosotros mismos.

Conseguir relajarnos y disfrutar de un ritmo de vida más saludable, se puede conseguir a través del yoga, la meditación, recibiendo un masaje, escuchando música tranquila (que nos aporte serenidad), saliendo al campo a disfrutar de la naturaleza o simplemente a través de la risa, que nos hará producir endorfinas y liberarnos del estrés.

Practicar Pilates nos aportará equilibrio corporal y emocional, acudir de vez en cuando a un spa o balneario, nos llevará a conseguir la calma que necesitamos, gracias al masaje originado por el agua en nuestro cuerpo.

Debemos procurar llevar una vida sosegada y tranquila, ya que esto beneficiará a nuestro cuerpo y nuestra mente, olvidándonos de la ansiedad que generan las situaciones diarias. Obsequiarnos de vez en cuando con curas relajantes, hará que nuestra mente esté equilibrada, y lograremos que nuestro organismo se sienta en sintonía corporal y mental.

Un Enfoque SMART

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Nuevo año, propósitos nuevos. Así empieza un reportaje que hemos  leído en una revista y nos  gustaría compartir con vosotros.

Los nuevos propósitos los establecemos con firmeza y convicción, aunque de antemano sepamos que no lo vamos a cumplir. Son proyectos, proyectos y más proyectos…Grande ideas, buenas palabras.

Para que el fracaso no acabe arrollando nuestras ilusiones, los expertos en liderazgo y crecimiento personal proponen que nuestros  objetivos sean SMART. La traducción de la palabra en inglés es “Inteligente”. Utilizando cada una de las letras que componen esta palabra podemos establecer cinco reglas para que nuestras decisiones sean acometidas con inteligencia.

La S se refiere a specific, e implica que nuestros objetivos deben ser concretos, detallados y bien definidos. No nos sirve decir que vamos a perder alegremente unos cuantos kilitos, sino que exige que pensemos cómo lo vamos a hacer y tomemos medidas para ello.

La M tiene que ver con mesurable, medible, esto es, la posibilidad de que los avances puedan ser cuantificados a medida que vamos progresando hacia la meta final.

La A es de alcanzable. Cuanto más alta sea nuestra meta, más fácil será que tiremos la toalla. Sin embargo, si secuenciamos un objetivo de largo recorrido en segmentos o fases, será mucho menos difícil mantenernos  hasta el final.

La R viene de realistic, realista. Algunos objetivos pueden ser alcanzables, pero no realistas. Para conseguir un propósito necesitamos valorar objetivamente los recursos que tenemos para alcanzarlo y calcular si vale la pena el esfuerzo.

Y la T, finalmente, tiene que ver con time, tiempo: la necesidad de implantar plazos y límites temporales que estimulen nuestra motivación, establezcan prioridades y nos impulsen a actuar.

¿Tienes ya tu lista de propósitos?

Deliline, expertos en alimentación saludable os desea Feliz Año Nuevo.

Limpia Tu Cuerpo

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Antes y después de un exceso, podemos recurrir a una dieta depurativa.

Las dietas depurativas tienen la función de limpiar y establecer el equilibrio corporal.

Existen muchas dietas depurativas, pero nosotros nos vamos a centrar en la dieta mixta de verduras y frutas. Es una dieta de tipo natural consistente en comer fruta y verdura. Los menús tienen bajo contenido en calorías y proteínas y abundantes minerales, vitaminas y fitoquimicos.

No es conveniente prolongar este tipo de dietas más de tres días sin la supervisión de un especialista.

Ejemplo de menú:

Día 1:

Desayuno: Zumo de manzana y yogur

Media mañana: Zumo de pera y uva

Comida: Ensalada mixta de tomate, cebolla, lechuga y apio. Evitar aliñar con aceite, que puede ser sustituido por salsa de soja

Merienda: Yogur

Cena: Calabaza al horno y yogurt

Día 2:

Desayuno: Zumo de manzana y yogur

Media mañana: Zumo de melocotón

Comida: Sopa de verduras, Calabacines con zanahoria al horno. Pera

Merienda: Yogur

Cena: Alcachofas al horno y yogurt

Día 3:

Desayuno: Zumo de uva y yogurt

Media mañana: Manzana

Comida: Coliflor con alcachofas y patatas rehogados.

Merienda: Pera

Cena: Tortilla de espárragos y yogurt

Deliline, expertos en alimentación os desea Feliz Navidad! :-)

La miel

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1. El valor nutricional de la miel por cada 100 gramos es:

  • 302 kcal
  • 0.38 g proteína
  • 75.1 gr de Hidratos de Carbono
  • 0 gr de grasas
  • 20% de agua

2. Además aporta numerosos minerales, como calcio, potasio, magnesio, yodo, selenio y vitaminas del grupo B y Vitamina C.

3. Muy rica en Enzimas: diastasa, amilasa, invertasa, catalasa, peroxidasa y lipasa.
4.
Ácidos orgánicos: málico, vínico, cítrico, láctico, oxálico, fosfórico, acético y fórmico. Este último le confiere sus propiedades antisépticas.

¿Cuáles son las propiedades de la miel?

  • La miel es un alimento ideal para niños, estudiantes, ancianos, convalecientes y deportistas.
  • Problemas de hipertensión e hipotensión, problemas cardíacos, artritis, reuma, estreñimiento, dispepsia, acidez e insomnio.
  • Descongestionar bronquios y pulmones y suavizar la garganta.
  • Aftas bucales (en enjuagues).
  • La miel para uso cosmético por sus propiedades suavizantes y antiinflamatorias.
  • La inflamación de las hemorroides (en uso externo).
  • Al ser un alimento alcalino no suele causar problemas de asimilación en personas con disfunciones digestivas, siendo de gran ayuda en la cicatrización de úlceras de estómago y duodeno.
  • Su riqueza en potasio la convierte en bactericida, impidiendo el desarrollo de caldos de cultivo, por lo que se utiliza desde la antigüedad como conservante de alimentos y de platos cocinados, a los que enriquece con su sabor.
  • La miel actúa como un eficaz desinfectante y cicatrizante de heridas.
  • Su composición mayoritariamente de azúcares la convierten en un producto energético que permite la alimentación muscular inmediata, siendo por ello no solo de utilidad a deportistas, sino a personas aquejadas de una musculatura deficiente, incluido el miocardio, por lo que resulta ideal para personas mayores con problemas cardíacos y convalecientes.

Receta: Salsa de miel y mostaza

Ingredientes: 1 yogurt natural sin azúcar, 50 gr de mostaza y 25 g de miel de flores.

Modo de elaboración:

Verter la mostaza y la miel en un cuenco y mezclar bien. Añadir el yogurt natural y mezclar hasta obtener una salsa homogénea y sin grumos. Probar la mezcla y si se quiere rectificar de mostaza o de miel hasta conseguir que tenga el sabor deseado. Cuando pruebes la salsa esta debe haber perdido el ácido del yogur, si ves que sigue estando ácida añade un poco más de mostaza o de miel, ya que las cantidades de cada ingrediente varían mucho ya que los sabores de la mostaza y la miel varían mucho dependiendo de las marcas y de los tipos.

Esta receta la puedes hacer con mayonesa en lugar de con el yogurt, pero le aportarás un montón de calorías innecesarias.

Ideal para acompañar carnes, ensaladas y verdura cruda.